Lunes, 17 Septiembre, 2012 - 17:03

 Cuando hace casi dos años volvíamos de Turín, de haber disfrutado de Terra Madre y del Salón del Gusto, nuestro amigo José Luis Gracia Chapullé, que siempre gustaba de venir a este evento, nos daba la triste noticia de que un cáncer se le había declarado y que eso explicaba las molestias que nos había manifestado en el viaje. 


Su enorme empuje en favor de la vida mos impedía ver que su vida se iba perdiendo poco a poco. Hemos podido disfrutar en la torre de Quicena (al lado de Huesca) de dos fiestas de San Lorenzo y sus impresionantes comidas en las que se alternaba la innovación y la tradición gastronómica con una convivialidad de una excelencia que solo podemos calificar de magistralmente SLOWFOOD. Y hasta hemos podido disfrutar de sus enérgicas y apasionadas discusiones y viajes en torno a la ganadería del Pirineo y su convicción de que en la naturaleza, el manejo y alimentación del ganado era lo determinante de la vida de los pastores y del propio ganado.

Los que hemos podido disfrutar de sus experiencias ganaderas con el masito de Huesca que hemos degustado desde Slowfood en Aragón hasta el propio canciller alemán Schroeder. Los que nos hemos sentido sorprendidos por la experiencia del latón del Fueva que unía al cerdo bigordiano a un manejo singular como desbrozador de montaña. Los que hemos sentido la ternera pirenaica como un patrimonio de nuestras montañas. Los que hemos sentido la afectividad y sensibilidad de un Chapu entrañable que cuanto más airado se encontraba, más nuestro se nos hacía. A los que desde la Junta Directiva del convivium de Huesca lo gozaban como compañero que siempre disponía de una parte de su vida para alimentar ese altruismo generoso de los pastores. A todos nosotros se nos ha ido el aliento al conocer lo que ya sabíamos era lo inevitable. Y es que sinceramente, a Chapu lo hemos creido inmortal. Porque hace una semana y pese a sus dias finales, aun nos guardó un tiempo para reir con nosotros y decirnos que su amigo el pastor de Panticosa, ese ser que sabe de las plantas más que un druida chamánico de antaño, le iba a dar una pócima milagrosa. Y es que el Chapu, efectivamente es inmortal, porque inmortal es el arquetipo pirenaico de amistad y generosidad que envolvía su impresionante personalidad que continuará en sus hijas y todos los que lo queríamos.

En la ferieta de Ainsa que se celebró el pasado fin de semana, Luis Berzosa, le rindió un homenaje. Antes de la subasta de cazuelas, platos y manjares, la gente prorrumpió en grandes aplausos como queriendo que se oyeran en el Hospital Miguel Servet donde ha fallecido hoy jueves 13 de septiembre a las 5 de la tarde.

A Luis Berzosa, Miguel Salas, Mari Carmen Nicas, Pedro Cortina, José Cabello, Pepe Gonzalez como dirigentes del convivium de Huesca de SlowFood les remitimos nuestro sentido aliento para que sepan ver en la fuerza vital de Chapu su línea de empuje. A los que iniciamos el programa Pirineos Vivos y aun pudimos disfrutar de él en su arranque de febrero de 2011 en Ainsa, solo nos cabe recordar que siempre decía que el Pirineo llagaba hasta las proximidades de Huesca y su Sierra de Guara, donde él se sentía como un pez en al gua, hasta el punto de querer hacer con el ganado, paisaje, paisanaje. las bases de una gastronomía y convivialidad impresionante.

Descansa en Paz querido amigo y muchos seremos los que vayamos a darte nuestro ultimo adios o nuestro singular hasta siempre, porque se que tu imagen va a ser imborrable.

 

Juntas Directivas de SlowFood de Huesca, Zaragoza, Ribagorza y Teruel

Comité Promotor del programa Pirineos Vivos

	

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